más cosas de la vida

Elegimos este título para nuestro blog, porque hemos compartido juntas muchas cosas de la vida y creemos que pueden servir de ayuda a muchas personas que estén empezando a vivir, sobre todo a los jóvenes. Hemos vivido muchos años rodeadas de niños y jóvenes y eso nos ha ayudado mucho en nuestra vida. Ellos requieren de nosotros muchas atenciones, pero también nos dan mucho, sobre todo su inocencia. Si vemos muchas de las dificultades de la vida desde la perspectiva de un niño seguro que habría menos problemas, ellos son más directos y sencillos en sus reacciones y eso les ayuda a resolverlas antes.
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martes, 16 de febrero de 2010

Cosas de la vida II

Hace tiempo que no puedo entrar en el blog por motivos familiares. Aunque no tendría por qué contarlo o describirlo pienso que ello ha sido la causa de que haya vuelto a experimentar nuevos sentimientos a pesar de lo antiguos que pueden ser.

A mitad de las fiestas navideñas mi madre ha sufrido un infarto cerebral. Esto ha trastocado toda nuestra vida pues la continua estancia en el hospital cansa a cualquier persona. Ella ha sido una persona muy activa durante toda su vida. Hoy cuenta con 85 años y a pesar de tener medio cuerpo paralizado su mente sigue trabajando a toda marcha. Está pendiente de todo y de todos para que nos encontremos bien y no estemos tan pendiente de ella. Es un ejemplo a seguir a pesar de los malos ratos que ha tenido que pasar pero que han estado limando algunos aspectos de su personalidad como es la impaciencia. Hoy después de casi dos meses en la cama mantiene la calma y es un ejemplo para nosotros.


En estas ocasiones en las que en un hospital tienes que compartir momentos muy delicados con personas que se encuentran hospitalizadas en la misma habitación que nosotros, cada una con su vida y su pequeño mundo familiar es cuando ves la riqueza personal, la calidad, la bondad y esos sentimientos tan humanos que hacen que la vida se vea de distinta forma. El personal médico y de enfermería son punto y aparte están pendientes de que todos los enfermos se sientan bien solo con ver la sonrisa de esa persona que les atiende, mima y cuida y que se siente satisfechos solo con que el enfermo salgo caminando o por lo menos medio restaurado del hospital.


Tmbién se hacen amistades para toda la vida porque el compartir el dolor hace que todos nos sintamos más unidos, aflora lo mejor de cada uno, el ayudar a que otro encuentre consuelo, la mano que coge la tuya y te da ese calor y esa energía para que desaparezca la tristeza que da el dolor. Todo un mundo de emociones y sensaciones imposibles de olvidar.


A pesar de que el sistema administrativo sea un poco deficiente porque siempre falta algo, la devoción con que es atendido cada paciente suple la falta de material, muchas veces alivia mejor un dolor una sonrisa, que una pastilla de analgésico.


Por todos esos sentimientos que nos regalan a diario quiero desde aquí dejar un detalle de agradecimiento a todos los profesionales anónimos que en hospitales, en las calles, cuando hay grandes catástrofes, están al lado del que sufre para con un sonrisa gratuita y una mano amiga para aliviar el dolor a tantas personas. Gracias amigos.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Cosas de la vida

Como tengo pendiente una primera entrega de blog, a causa de la imposibilidad de conectarnos en internet en el Telecentro de Puntales, hago un "intermezzo" y escribo estos pensamientos que se han originado a raiz de la llegada de las fiestas navideñas.
Estas fiestas tan queridas por unos y tan denostadas por otros son la causa en muchas ocasiones de que haya familias divididas, personas solas, tristeza y pena e impotencia porque se ha perdido el sentido de la Navidad.
Para mí es una fiesta muy especial, pero nunca puedo expresar lo que siento, unas veces porque no me dejan en casa (mis hijas son mis críticos artísticos más críticos, valga la redundancia, que puedan existir), otras porque hay personas que no entenderían mi forma de pensar y, mi primera máxima a cumplir en la vida es el respeto a los demás y no herir o molestar a nadie. Por eso voy a aprovechar este blog que, aunque compartido con Charo, una de mis mejores amigas puede ser el vehículo o la forma de decir lo que siento.
Y ¿qué es ello?. Pues que me gusta la Navidad, porque Jesús, Hijo de Dios, se hace niño todos los años para estar entre nosotros, para compartir alegrías, penas, soledades, vacíos, porque yo siempre le confío todos mi problemas e inquietudes, porque siempre me ayuda cuando le pido algo, aunque casi nunca pido nada para mí. Siempre le pido ayuda cuando se me hace tarde para muchas cosas en las que trabajo voluntariamente y que combino con mi trabajo de ama de casa, viuda y con dos hijas y porque aunque mi marido pasó una dura enfermedad que le llevó a la muerte, yo le sentía a mi lado dándome consuelo, poniendo la sonrisa en mi boca para que cuando estuviera con mi esposo, el no sintiera mi pena por verlo sufrir de esa forma. Por darme fuerza cuando ya no sabía de donde sacarla.
¿Voy a ser ahora desagradecida?. ¿Voy a meterme en un rincón a llorar?. Sería muy egoísta por mi parte. Si me dió esa fuerza entonces, ¿por qué ahora no voy a pedírsela otra vez?. La situación ahora es más tranquila y distinta, aunque me ha tocado hacer de madre y padre a la vez de mis dos hijas y, hay días en los que termino agotada porque una de ellas tiene muchos problemas anímicos debido a lo que echa de menos a su padre. Pero ¿puedo yo quejarme? no, ¿cuántos niños y niñas hay hoy que a pesar de vivir su padre no pueden disfrutar de él porque está separado de su madre.? Miles, y encima esos niños tienen que aguantar las estancias programadas por un juez para poder disfrutar de la compañía de su padre o madre según la sabiduría judicial y, porque hay veces que se entrega a la Junta autonómica el niño/a y entonces pierden el contacto con ambos progenitores.
Por estos motivos en los que los perjudicados son los niños los seres más inocentes de la Creación, aunque algunos al llegar a cierta edad son unos desalmados, es por lo que me gusta la Navidad porque tenemos a ese Divino niño para cuidarle y darle todo el amor que no somos capaces de dar en algunas ocasiones.Por eso pongo el Belén, canto villancicos y le pido que ayude a todas las personas que lo están pasando muy mal debido al paro, a las rupturas familiares y, a muchas otras cosas que no quiero nombrar aquí.
La Navidad para mí es paz, alegría sana de ver a todas las persona de bien a mi alrededor, y cantar villancicos porque tengo el corazón que me salta de júbilo, porque me siento niña otra vez para jugar como hacía con mi abuela en mis primeras navidades por este mundo y, porque hay que hacer felices a los demás y sonreir para que sientan a Dios entre nosotros.